Si bien el rol principal de la JEP es el de garantizar el derecho a la justicia de las víctimas, la reparación tiene un rol esencial en la justicia restaurativa, ya que busca sanar el daño causado. En este sentido, quienes comparezcan ante la JEP (ex integrantes de las FARC, miembros de la Fuerza Pública, agentes del Estado) y quieran obtener y mantener los beneficios de este sistema judicial, deben aportar a la garantía de los derechos de las víctimas brindando verdad sobre los hechos, reconociendo su responsabilidad, contribuyendo a su reparación y cumpliendo el compromiso de no repetición. 

Por lo anterior es que los comparecientes en la JEP deben adelantar medidas reparadoras y restaurativas para cumplir con su compromiso de contribuir a la reparación de las víctimas y de las comunidades que fueron afectadas por el conflicto armado. Adicionalmente, aquellos comparecientes que sean determinados por la JEP como máximos responsables de los hechos, que reconozcan su responsabilidad y aporten a verdad, serán sancionados con sanciones restaurativas, conocidas como Trabajos, Obras y Actividades con Contenido Reparador (TOAR), las cuales pueden incluir acciones que dignifiquen a las víctimas del conflicto armado, que aporten a la recuperación de la memoria de las comunidades afectadas, que reconstruyan la infraestructura, que recuperen el ecosistema, entre otras. 

Entonces, además de que las víctimas LGBTIQ+ cuentan con un proceso de reparación administrativa individual y colectiva que se adelanta ante la Unidad para las Víctimas, en el marco del SIVJRNR también se debe avanzar en medidas que aporten a su reparación.