No. La identificación por el personal administrativo no autoriza tratos discriminatorios ni puede convertirse en una barrera de acceso. Si hay verificación de identidad, debe realizarse con respeto, confidencialidad y sin humillaciones. Si la negativa persiste, se puede exigir reprogramación inmediata, activar PQRD y, si existe urgencia o afectación grave, acudir a tutela.