Los servicios de salud para los procesos de reafirmación de género dependen de cada persona y el seguimiento médico que corresponda; dependerá de la necesidad en salud, la evidencia médica y todo con trato digno. En la práctica puede incluir, entre otros, acompañamiento psicosocial y en salud mental, terapia hormonal con controles y seguimientos por las especialidades encargadas (normalmente endocrinología), procedimientos quirúrgicos y no quirúrgicos que el equipo tratante considere pertinentes para la salud integral del o la paciente, así como salud sexual y reproductiva integral.