Es la atención integral en salud que reconoce la identidad de género de cada persona y busca garantizar su bienestar físico y mental, con trato digno, autonomía corporal, confidencialidad y ausencia de discriminación. Incluye las atenciones que una persona puede requerir, según su situación y decisión, para vivir su género con mayor bienestar, sin que el sistema convierta los trámites en barreras o imponga tratos humillantes (Circular Externa 2024150000000011-5 de 2024 Superintendencia de Salud).