Por víctima se entiende toda aquella persona que pueda acreditar un daño con ocasión de un delito. La condición de víctima se tiene independientemente de la existencia o avance de un proceso penal. Las víctimas tienen derecho a ser informadas sobre el estado y avance de la actuación penal (lo cual incluye también el derecho a obtener copias del expediente desde la misma fase de indagación), a ser tratadas de manera respetuosa y digna, así como a participar en las audiencias que sean convocadas en el curso de la actuación e interponer recursos frente a las decisiones que tome el o la juez.